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  • Los principios del entrenamiento deportivo

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    Cuáles son los principios deportivos

    Hemos dicho ya en distintas ocasiones que existen unas bases científicas sobre las que debe fundamentarse todo entrenamiento profesional. Dichas bases son los principios del entrenamiento deportivo, que representan el conjunto de normas o directrices que se han de cumplir a la hora de planificar y realizar cualquier entrenamiento eficaz y saludable. En este post vamos a tratar de ordenar y definir los más importantes para que todos tengáis una visión más clara de lo que significan.

    Son varios los autores y las clasificaciones que se han hecho de estos principios, cada una atendiendo a diferentes criterios (biológicos, psicológicos y pedagógicos), pero todas ellas igualmente válidas. Desde Trainido vamos a exponer la nuestra propia basándonos principalmente en la de Oliver, A. 1986. Principios metodológicos del acondiconamiento físico, sin duda hay otras más modernas, pero ésta nos parece de las más claras y completas.

    Los doce principios que destacamos son:

    1. Individualización. Existen multitud de causas (herencia genética, maduración, descanso, nivel de condición física, motivación, nutrición…) que hacen que un mismo entrenamiento produzca diferentes resultados en sujetos distintos. Por lo tanto se necesitan entrenamientos individualizados que se adapten a las características propias y específicas de cada persona.

    2. Especificidad. Todo entrenamiento provoca una serie de estímulos a los que nuestro organismo responde de una manera determinada, por ello, a la hora de obtener el mayor rendimiento posible en la consecución de una meta física, el entrenador debe buscar la especificidad a todos los niveles posibles. Especificidad en los estímulos y en el método de entrenamiento a aplicar, especificidad en los sistemas de obtención de energía, especificidad en los grupos musculares implicados, especificidad en los gestos técnicos a realizar en caso de estar preparándonos físicamente para un deporte determinado, etc, etc.

    3. Progresión. La repetición reiterada de un mismo plan de entrenamiento hace que los estímulos que dicho entrenamiento provoca dejen de tener efecto con la consecuente disminución del rendimiento. Es por ello necesaria una elevación gradual y progresiva de las cargas del entrenamiento que evite la ineficacia del plan de trabajo físico seguido, tanto por sobreentrenamiento si el aumento de la carga es excesivo, como por desentrenamiento si las cargas se mantienen o no se aumentan lo suficiente. (El aumento de la carga puede hacerse de diversas maneras: subiendo el peso movilizado o el número de series y/o de repeticiones de cada ejercicio, disminuyendo los tiempos de recuperación y descanso…).

    4. Variedad. Con la misma finalidad con la que se aplica el principio de progresión, si queremos evitar fases de estancamiento en el rendimiento y la ineficacia de un entrenamiento, es necesario que el entrenador introduzca cambios en el plan de trabajo que eviten la repetición continuada de un mismo estímulo. Para conseguir que esos estímulos sean variados se han de modificar los ejercicios, los métodos de trabajo, la cargas, las intensidades, las velocidades de ejecución, etc.

    5. Continuidad. Para que el entrenamiento produzca los efectos deseados, los estímulos deben repetirse de forma continuada. En caso de producirse interrupciones o fases de inactividad, la ausencia de estímulos reiterados provocaría un descenso del nivel de forma y del rendimiento. Es necesario realizar acciones repetidas (ser constantes) combinando trabajo y descanso, y utilizando cargas de diferente nivel que produzcan efectos adaptativos positivos, es decir, que garanticen la eficacia del entrenamiento.

    6. Relación carga/recuperación. Este interesante principio está muy relacionado con otros temas de los que hablaremos próximamente como la supercompensación o el síndrome general de adaptación. Para que las cargas del entrenamiento provoquen en el organismo las mejoras de rendimiento deseadas, han de controlarse y adaptarse igualmente los tiempos de recuperación y descanso, ya que es en las fase de reposo cuando realmente se producen las adaptaciones necesarias que, tras haber sometido al cuerpo al estrés físico del ejercicio, nos situarán en un nivel de forma superior.

    7. Multilateralidad. Este principio postula la necesidad de realizar un trabajo de acondicionamiento físico de caracter general y polifacético en las fases iniciales del entrenamiento. Esto es muy importante sobre todo en edades tempranas, ya que una especialización prematura puede provocar lagunas en el desarrollo físico global del deportista, lo que acarrearía graves consecuencias para él.

    8. Especialización. Para conseguir grandes resultados en una disciplina deportiva es necesario partir de un entrenamiento global y multilateral, y a medida que se avanza en el tiempo ir dando paso a un tipo de entrenamiento específico de dicha disciplina. La especialización implica un aumento del volumen de trabajo específico y debe hacerse en la edad adulta.

    9. Calentamiento y vuelta a la calma. Como ya sabéis todos los que entrenáis con nosotros, es un error de consecuencias potencialmente graves para la salud del deportista, el hecho de no realizar una entrada en calor previa a la parte principal de toda sesión de entrenamiento, ya que además de preparar al organismo para una exigencia física alta, elevando su tempratura y aumentado el ritmo respiratorio y la frecuencia cardíaca, sirve para prevenir lesiones. La vuelta a la calma posterior a la sesión es fundamental a la hora de recuperarnos del esfuerzo de manera saludable.

    10. Entrenamiento a largo plazo. La consecución de un objetivo a nivel físico es un proceso con unas fases concretas que no se pueden acortar, pues no se puede acelerar el proceso de entrenamiento, de hecho un exceso de trabajo físico puede ocasionar un estado de sobreentrenamiento con consecuencias negativas a nivel físico y mental.

    11. Acción inversa. Los efectos del entrenamiento son reversibles y las mejoras en el nivel de forma se pierden más rápido de lo que se consiguen si no son mantenidas con actividad física continuada.

    12. Participación activa y consciente. Es importante que todo deportista sepa la finalidad del entrenamiento que realiza y el motivo por el que trabaja de una u otra manera, es decir, que conozca por y para qué está entrenando.

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